[242] ¿CUAL ES EL DIA MAS BELLO?... HOY
Felipe Díaz Garibay
Retomado del texto “Así es la vida según Gandhi”
Parte 1
Columna "Una voz en el silencio", semanario "Noticias Cuarto Poder" de Sahuayo, Michoacán, México, domingo 29 de mayo de 2016.
En el activísimo mundo de Facebook encontré hace unos días una fotografía que me llamó mucho la atención, lleva por título “Así es la vida según Gandhi” y en ella están contenidas veinticuatro reflexiones de Mahatma Gandhi que mucho tienen que ver con nuestra existencia, constituyen la recomendación y la aportación de este gran pensador para hacer más llevaderos nuestros entornos de vida. Y fue así que tomé la decisión de retomar cada una de ellas como título para mis próximas colaboraciones y como pauta para el desarrollo de las mismas.
En el azaroso esquema de nuestras vidas, de pronto aceleramos el paso y caminamos muy aprisa olvidándonos de poder apreciar lo que tenemos a nuestro alrededor, nos preocupa mucho el pasado a grado tal que lo llevamos arrastrando como cadena que nos ata a lo que ya no es y con base en ello intentamos diseñar el aún desconocido futuro. Dejamos de paso el momento que estamos viviendo, esa historia que estamos haciendo en el preciso momento en que, por ejemplo, escribo yo esta nota o ustedes le están dando lectura.
Pero me queda claro que no existe un día más hermoso que el día de hoy pues éste viene a constituir la suma de muchísimos ayeres, y me refiero a esos que forman ya nuestro pasado el que, sin lugar a dudas, se compone de infinidad de vivencias, de momentos, de circunstancias; ahí están los recuerdos alegres, los tristes, los que nos constituyeron enseñanza y principio y, por supuesto, los que han quedado impresos en nuestra alma como indeleble tatuaje.
Pero aunque el día de ayer, el que hemos dejado atrás quiero reiterar, haya sido de lo más hermoso, no podemos avanzar mirando permanente y constantemente hacia atrás pues estamos corriendo el riesgo de no ver los rostros de los que marchan a nuestro lado.
Pudiera ser también que el día de mañana amanezca aún más hermoso que el de ayer e incluso el de hoy, pero no podemos avanzar mirando sólo el horizonte, corremos el riesgo de no ver el paisaje que se abre a nuestro alrededor y las extraordinarias oportunidades que puede ofrecer.
Por eso mismo debemos preferir, por encima de todo, el día de hoy. Si todas las personas fuéramos capaces de vivir en el momento presente realmente estaríamos a salvo de cualquier tipo de preocupación o sufrimiento. Esto de vivir en el día de hoy, que parece una obviedad, es básico para poder sentir y tener una vida armoniosa y llena de positividad.
Al decir el día de hoy, me estoy refiriendo a disfrutar el día de hoy a nivel mental, a nivel emocional. A nivel físico es obvio que todas las personas vivimos en el día de hoy, no es posible que una persona físicamente viva en el día de ayer, o en el día de mañana, eso las leyes de la naturaleza lo impiden, pero a nivel mental, a nivel emocional, a nivel sentimental es muy común que vivamos arrastrando y culpándonos de errores que hemos cometido en el pasado, o bien temiendo el futuro, y el futuro no se piensa, se crea, y al crearlo basándonos en el miedo, lo estamos creando de forma negativa, y esta creación nos causa un efecto que se traduce en sentimientos de miedo o angustia en el presente.
Al decir el día de hoy me refiero a disfrutar el momento presente, valorar todas las cosas positivas que tenemos en el día de hoy, si lo miramos con objetividad siempre habrá miles de cosas por la que tenemos que estar agradecido, siempre habrá montones de situaciones que otra persona desearía estar en nuestro lugar.
Siempre tendremos miles de motivos para dar gracias por nuestra vida, otra cosa diferente es que si estamos en el polo negativo no seamos capaces de ver las cosas maravillosas que tenemos en nuestra vida hoy. Y a esto me refiero a vivir en el día de hoy, a valorar lo que tenemos hoy, a disfrutarlo y a estar agradecido por ello, ya que realmente el único momento verdadero es el presente, todo lo demás necesita el ejercicio de la memoria si es un momento del pasado, o de la imaginación si es un momento del futuro.
Vivir el aquí y el ahora es el mejor antídoto para darle la espalda al pasado, haya sido bueno o malo para nosotros, y vivir solamente en el día de hoy, disfrutándolo y sintiendo todo lo bueno que tiene nuestra vida hoy, pisándolo con fuerza, gozando su esplendor y la manera en que nos dice que estamos presentes, que estamos vivos.
Debemos entonces darle al pasado la justa dimensión y el lugar que realmente ocupa. Tampoco podemos planificar demasiado el día de mañana, es un lugar, un tiempo y un espacio que todavía no existe.
Ayer hemos sido, mañana seremos, pero hoy somos.
Y es por eso mismo que hoy debemos decir “te amo”, hoy debemos escuchar, hoy debemos pedir perdón por nuestros errores, hoy debemos ayudar, hoy mismo entonces debemos compartir lo que tenemos.
Hoy respiramos, vemos, pensamos, oímos, sufrimos, olemos, lloramos, trabajamos, tocamos, reímos, amamos… como tú, como él, como ellos, como nosotros.
Hoy por hoy, mis apreciados lectores, estamos vivos.
Que Dios les guarde y bendiga y nos veremos la próxima semana si su santa Gracia nos lo permite.♦

